La proclama de Artigas

            Este era el mandato que traían los diputados a la Asamblea General Constituyente del año 1813 que ya se había iniciado en Buenos Aires.

            Basta con su lectura para comprender porqué el centralismo porteño impuso su voluntad y rechazó a los diputados de la Provincia Oriental.

            Las instrucciones son un Documento fundamental, que sintetiza los objetivos generales del Federalismo.

            No conocemos otro documento que expresa con tal meridiana claridad los objetivos y demandas de los Caudillos federales de las provincias en esos años.

            Como diríamos hoy, a 200 años de aquellas Instrucciones, eran el Modelo de la Confederación que proclamaron los caudillos federales de todas las provincias argentinas que lucharon por su autonomía del poder de Buenos Aires.

            Si bien las demandas de las provincias ribereñas como las del Litoral y la Oriental pusieron el acento en la soberanía provincial sobre sus puertos, los lineamientos de soberanía provincial eran compartidos por las demás provincias.

Disueltos los vínculos que ligaban a los pueblos con el monarca cada provincia es dueña de sí misma.” Mariano Moreno, 1810 

A los diputados a la Asamblea del año 1813.

            “Primeramente pedirá (la diputación oriental) la declaración de la independencia absoluta de estas colonias, que ellas están absueltas de toda obligación de fidelidad a la corona de España y familia de los Borbones, y que toda conexión política entre ellas y el Estado de la España, es, y debe ser, totalmente disuelta.

Art. 2º)  No admitirá otro sistema que el de confederación para el pacto recíproco con las provincias que forman nuestro Estado.

Art. 3º) Promoverá la libertad civil y religiosa en toda extensión imaginable.

Art. 4º) Como el objeto y  el fin del gobierno debe ser conservar la igualdad, libertad y seguridad de los ciudadanos y los pueblos, cada provincia formará su gobierno bajo esas bases,  además del gobierno supremo de la Nación.

Art. 5º) Así, éste como aquél se dividirán en poder legislativo, ejecutivo y judicial.

Art. 6º) Estos tres resortes jamás podrán estar unidos entre sí, y serán independientes en sus facultades.

Art. 7º) El gobierno supremo entenderá solamente en los negocios generales del Estado. El resto es peculiar al gobierno de cada provincia.

Art. 8º) El territorio que ocupan estos pueblos desde la costa oriental del Uruguay hasta la fortaleza de Santa Teresa forma una sola provincia, denominándose: La Provincia Oriental.

Art. 9º) Que los siete pueblos de Misiones, los de Batoví, Santa Tecla, San Rafael y Tacuarembó, que hoy ocupan injustamente los portugueses, y a su tiempo deben reclamarse, serán en todo tiempo territorio de esta Provincia.

Art. 10º) Que esta Provincia por la presenta entra separadamente en una firme liga de amistad con cada una de las otras para su defensa común, seguridad de su libertad y para mutua y general felicidad, obligándose a asistir a cada una de las otras contra toda violencia o ataques hechos sobre ellas o sobre alguna de ellas por motivo de religión, soberanía, tráfico o algún otro pretexto cualquiera que sea.

Art. 11º) Que esta provincia retiene su soberanía, libertad e independencia, todo poder, jurisdicción y derecho que es delegado expresamente por la confederación a las Provincias Unidas juntas en Congreso.

Art. 12º) Que el puerto de Maldonado sea libre para todos los buques que concurran a la introducción de efectos y exportación de frutos, poniéndose la correspondiente aduana en aquel pueblo; pidiendo al efecto se oficie al comandante de las fuerzas de S.M. Británica sobre la apertura de aquel puerto para que proteja la navegación o comercio de su nación.

Art. 13º) Que el puerto de Colonia sea igualmente habilitado en los términos prescriptos en el artículo anterior.

Art. 14º) Que ninguna tasa o derecho se imponga sobre artículos exportados de una provincia a otra; ni que ninguna preferencia se dé por cualquiera regulación de comercio o renta a los puertos de una provincia sobre los de otra; ni los barcos destinados de esta provincia a otra serán obligados a entrar, anclar o pagar derecho en otra.

Art. 15º) No se permita se haga ley para esta Provincia, sobre bienes de extranjeros que mueren intestados, sobre multas y confiscaciones, que se aplicaban antes al rey, y sobre territorios de éste, mientras ella no forme su reglamento y determina a qué fondos deben aplicarse, como única al derecho de hacerlo en lo económico de su jurisdicción.

Art. 16º) Que esta Provincia tendrá su constitución territorial; y que ella tiene el derecho de sancionar la general de las Provincias Unidas que forma la Asamblea Constituyente.

Art. 17º) Que esta Provincia tiene derecho para levantar los regimientos que necesite, nombrar los oficiales de compañía, reglar la milicia de ella para la seguridad de su libertad, por lo que no podrá violarse el derecho de los pueblos para guardar y tener armas.

Art. 18º) El despotismo militar será precisamente aniquilado con trabas constitucionales que aseguren inviolable la soberanía de los pueblos.

Art. 19º) Que precisa e indispensablemente sea fuera de Buenos Aires donde resida el sitio del gobierno de las Provincias Unidas.

Art. 20º) La Constitución garantirá a las Provincias Unidas una forma de gobierno republicana y que asegure a cada una de ellas de las violencias domésticas usurpación de sus derechos, libertad y seguridad de su soberanía, que con la fuerza armada intente alguna de ellas sofocar los principios proclamados. Y asimismo prestará toda su atención, honor, fidelidad y religiosidad, a todo cuanto crea o juzgue necesario para preservar a esta Provincia las ventajas de la libertad, y mantener un gobierno libre, de piedad, de justicia, moderación e industria.” (la negrita es nuestra)

Delante de Montevideo,  13 de Abril de 1813. Es copia, Artigas.”