La CABA y la provincia de Buenos Aires en la pandemia

Con un poco de autoridad que me puede dar la experiencia de vivir hace 48 años en la Ciudad de Buenos Aires (en adelante CABA) cuando el censo indicaba 1.500.000 habitantes y recién comenzaba a percibirse el nacimiento de lo que hoy es la Villa 31 de Retiro, analizo la situación que vivimos hoy aquí.

 

En estos días  (11 al 18 de mayo, como se conocerá en La Rioja y en todo el país, se ha intensificado la dicotomía entre cuarentena y economía, y se han sucedido tensiones políticas alrededor de esta contraposición

La presión por liberar algunas prohibiciones  ha sido fuerte en la CABA y ha generado problemas como se podrá apreciar al levantarse algunas y autorizarse ciertas actividades, fundamentalmente  la flexibilidad comerciale, que se traducen en un aumento vehicular y de personas en las calles.

Los medios de prensa han reflejado las opiniones  divergentes que tienen un claro contenido político entre oposición y gobierno vinculadas a las medidas presidenciales generales y las que rigen para la CABA y el Gran Buenos Aires;  la Metrópolis sobre la que hemos escrito ampliamente. Medidas que son diferentes a las de las provincias donde hay realidades distintas.

Debe tenerse en cuenta el “mundo” de la Metrópolis para comprender mejor la complejidad de la situación. Puede leerse en otras notas con el mapa de la región metropolitana y la cantidad de habitantes que la habitan. El 17 de mayo se informó según datos del gobierno de la CABA del aumento de la movilidad entrante que tiene que ver con la apertura de comercios.

En una semana con la apertura que hizo la Ciudad, se incrementó en 500 mil personas los traslados desde el Conurbano; “eso es un enorme riesgo” expresó la ministra del gobierno de la Provincia, mientras el vicejefe del gobierno de la CABA relativizaba los argumentos de los intendentes  del Gran Buenos Aires.

Un informe oficial da cuenta que uno de cada dos trabajadores de la Ciudad, viven en el Gran Buenos Aires según un informe sobre la base de la Encuesta permanente de Hogares del Indec.

Las cifras muestran que, de los más de 2,7 millones de puestos de trabajo de la CABA, 1,3 millones (el 48,5%) son ocupados por personas que viven en el GBA. La mitad de los puestos de trabajo de la CABA los ocupan habitantes del Conurbano

Una cosa es la apertura los domingos en las plazas y parques de las ciudades, y muy otra el problema comercial.

Buenos Aires como hemos escrito en otros trabajos sobre la Metrópolis, recibía antes del coronavirus, dos millones de trabajadores  desde los trenes metropolitanos;  más de 700.000 automotores, autos y camiones y además de la población residente (3 millones) más los turistas nacionales y extranjeros, suman unos 500.000 más por mes.

En este período que analizamos se han producido 1.000 contagios en las villas porteñas y se han iniciado los testeos en sus poblaciones.

La zona de Retiro donde está la Villa 31 al lado de la Terminal de ómnibus que miles de riojanos conocerán, concentra el 30% de los casos detectados en la CABA.

En síntesis, en la Metrópolis, CABA más el Gran Buenos Aires, radica el 70% de los afectados entre enfermos y fallecidos. Y entre las Villas el 69% de los contagios corresponde al Barrio 31 de Retiro.

Allí viven -muy mal- más de 45.000 personas y una gran cantidad de trabajadores sale diariamente a realizar trabajos:  albañiles, gasistas, plomeros, electricistas, “changas” o empleos transitorios.

En la Provincia, se informa “se calcula” que hay 1.800 asentamientos. En otras notas hemos registrado el dato de 600.000 personas viviendo en ellos.

Los hechos son suficientes para demostrar que la Metrópolis argentina, sufre las mismas causas estructurales de las megaciudades como Nueva York (a la cabeza) Londres, Madrid, París, Milán, ciudades que marchan a la vanguardia de infectados y fallecidos.

Es una realidad que muestra las consecuencias de la concentración  demográfica y de la centralización económica comercial, política. administrativa, donde reside la mayor burocracia estatal,  además de ser el mayor  centro cultural, artístico, científico, universitario, etcétera de la Argentina.

¿Qué hacer entonces después del coronavirus? Todo seguirá igual o peor?.

Es lo que trataremos de analizar en  próximas notas recogiendo las opiniones que comienzan a aparecer.