LA CABA Y LA METROPOLIS

Este año deberá realizarse nuevamente el Censo nacional de población que se hace cada 10 años. Será esclarecedor de la concentración demográfica en la Metrópolis y reveladora de la evolución de las provincias.

 

Se conoció el 14 de febrero los datos de la población de la Ciudad de Buenos Aires (la CABA) entre el año 1991 que registraba 2.965.403 residentes y del año 2010 con 2.890.151 que continuó descendiendo en estos últimos años sumando actualmente alrededor de 2.700.000 habitantes. En los últimos 15 años han crecido  los barrios cerrados y complejos inmobiliarios aumentando considerablemente el número de residentes que trabajan en la Ciudad de Buenos Aires y colapsan las autopistas desde La Plata, zona Ezeiza Caning, y a la vera de las autopistas al Oeste y la Panamericana hacia la CABA. En el mismo período señala el informe creció el número de habitantes en el primer cordón más rico del nor-oeste: Vicente López, San Isidro, Martínez hasta San Fernando y el Tigre.

 

Ya entre el primero y segundo cordón metropolitano se extienden los principales asentamientos (ver nota respectiva) donde viven 600.000 personas en condiciones precarias, esto es en La Matanza, Esteban Echeverría, Florencio Varela, Avellaneda, Lanús,  Lomas de Zamora, Quilmes, y demás conglomerados del llamado Gran Buenos Aires.

Es en estos conglomerados –otrora industriales en la década 1945/60- donde se ha consolidado la mayoría de la población que constituye la Metrópolis que sumado a la CABA asciende a 17 millones de personas.

La pobreza estructural existente en la Argentina, estimada en el 40 por ciento, se  manifiesta en forma objetiva en la CABA y en los Partidos mencionados.

 La entrega  de la tarjeta de consumo generada por el gobierno, alcanzó al 29 de febrero, las 500.000 en el conurbano bonaerense de 44 municipios y 15 millones de personas  y 500.000 en todo “el resto” del país,  (25 millones) por un monto de 70.000 millones de pesos

El estancamiento de la población residente en la CABA no se debe por la merma de los nacimientos, sino por una especie de “éxodo capitalino” a las zonas ricas que señalamos.

Pero no vaya a creerse que la merma de residentes de la CABA determina una ciudad  agradable porque se mueven en la Ciudad más de 700.000 automóviles  (35.000 taxis) y camiones, y además, los trenes metropolitanos descargan 1.750.000 de personas (sí, casi 2 millones algunos días) y por otra parte si consideramos que visitan Buenos Aires 4 millones de turistas extranjeros por año más los visitantes de las provincias, las calles de Buenos Aires se saturan y colapsan a la mañana y a la tarde. Un ómnibus de pasajeros para recorrer 15 kilómetros tarda dos horas y hay avenidas como la Pueyrredón en la que un vehículo tarda media hora entre avda. Córdoba y Rivadavia.

Y como si esto fuera poco, el gobierno de la CABA registró que existen 450 mil perros y 200 mil gatos, que forman parte del paisaje urbano cada día, tarde o noche.

Un dato revelador lo constituye la cantidad de estudiantes universitarios que cobija la Universidad Nacional de Buenos Aires. Cursan en la UBA 300.000 estudiantes de curso y 40.000 de grado. Mas o menos igual a todos los habitantes de la provincia de La Rioja.

Y son miles los que llegan por la mañana a las superpobladas Facultades de Medicina, Derecho, Economía y otras cada día colapsando las playas de estacionamiento.  Además habría que computar los miles de estudiantes de las Universidades privadas que saturan y colapsan los viajes en el sistema de subterráneos, donde viajan cada día 2.500.000 pasajeros.

La energía que consumen las formaciones que cada 10 minutos recorren las cinco líneas  supera ampliamente cada día  el consumo de varias provincias. La Metrópolis Buenos Aires recibe la energía de Yacyretá, El Chocón, Salto Grande  además de las Térmicas, y desde aquí se traza el sistema interconectado hacia el “resto” del  país con excepción de provincias que poseen diques generadores de energía.

 

De manera que el Censo Nacional de este año nos mostrará la mayor concentración demográfica de toda la historia argentina  que comenzó a desarrollarse con el gran negocio inmobiliario de la Capital y el  Gran Buenos Aires a partir del gobierno de Roca, la construcción del Puerto moderno y el trazado de los ferrocarriles que se mantiene hasta hoy en la región metropolitana; concentración que se profundizó  a partir de los años ’60 luego del proceso industrial de los años de la segunda guerra mundial. (Véase el Mapa de Buenos Aires de 1896 que publicamos).

El gobierno de la CABA viene desarrollando una política tendiente a mejorar y aliviar el transporte con el Metrobus y la extensión de líneas de suterráneo, así como el Camino del Bajo (que analizamos aparte) y oras que tienen como objetivo mejorar el desplazamiento de automóviles y medios de transportes en la Ciudad.

Pero es inútil; la concentración demográfica de 5 millones o más de personas que caminan y viven en la CABA generan  toda clase de problemas debido a la estructura de la Ciudad que se ha conformado desde hace más de un siglo.

Todos los problemas se agravan en la ciudad  de cientos de miles de  de comercios, servicios, la burocracia estatal, Bancos, hospitales, Escuelas, Universidades, etcétera, donde se agravan los problemas de seguridad, y la contaminación del medio ambiente provocada por  la emisión de CO2.

No existe una política de descentralización y desconcentración de la CABA; por el contrario, todo lo que se hace y construye solo procura aliviar los problemas de la concentración, que no resuelven las causas estructurales de la Ciudad Puerto.

Cuando cae la tarde dos millones de personas regresan en los trenes metropolitanos y en miles de automóviles hacia el Gran Buenos Aires.

Y todo el “Interior” del país puede verlo cada día por la televisión  capitalina así como los problemas y los accidentes que produce la concentración demográfica.-