Historia, la reforma de la Constitución y las elecciones nacionales

A lo largo de nuestra incursión histórica y definiciones sobre problemas nacionales, procuramos estar al margen  de opinar sobre el proceso político electoral. En lo personal no tendría problemas en hacerlo pero el objetivo de  Historia de La Rioja que he definido desde el comienzo, es solo una mirada propia a la historia de nuestra provincia hasta 1880. 

Nuestro objetivo ha sido centralmente la cuestión del Federalismo, porque la lucha de los riojanos y de todos los que lucharon  por la causa del federalismo en los comienzos de nuestra Nación, aún con sus diferencias, me llevaron a la conclusión de la enorme y desigual estructura económica a que ha llevado el triunfo de la causa centralista y portuaria que conformó lo que yo llamo la METROPOLIS BUENOS AIRES.

Pero también el estudio de la historia me llevó paso a paso al entendimiento que aquel proceso de la guerra civil –que atravesó el país desde 1820 hasta 1880 al menos- me llevó a la conclusión que nuestra Constitución Nacional que surgió desde 1853 y particularmente del Pacto después de Pavón, implantó un régimen hiperpresidencialista,

Esos poderes son los que le permite a un Presidente, amnistiar, hacer decretos de “necesidad y urgencia” en lugar de convocar al Congreso, que le permite contraer una enorme deuda externa sin consultar al Congreso, y además utilizar los recursos y fondos de la Nación en forma políticamente autoritaria y bajo arreglos políticos; todo esto sea quien sea el presidente. Además de manejar las relaciones exteriores sin aprobación del Congreso nacional.

Y todo ello es posible porque no existe el Federalismo económico ni los Estados provinciales  tienen el poder que les otorgaría un régimen Federal.

Por ello es que hemos planteado en Historia, la necesidad de una reforma constitucional que aborde este problema central e histórico que ha perjudicado a las provincias.

Creemos además que todos aquellos que insinúan o plantean reformas (todos tienen derecho) deben explicitar qué es lo que proponen cambiar o reformar de la actual Constitución. Y dicho sea de paso, es tarea del Estado y la formación pública que todos los ciudadanos, conozcan  nuestra Constitución.-