EL MANIFIESTO FEDERAL II

Transcurridos dos años desde el  lanzamiento en La Rioja del documento liminar del Manifiesto, corresponde realizar una actualización en base a los aportes recibidos,  y además, un análisis sobre las experiencias y los caminos que aparecen en medio de las realidades en el campo político e institucional de nuestra provincia y nuestro país.

 

La perspectiva actual y los caminos posibles para el desarrollo del MANFIESTO en la actualidad, se enriquecerán en función de los aportes de los que adhieran al mismo.

Desde .historiadelarioja.com.ar  (*) continuaremos  analizando y brindando información sobre las causas que hacen más evidentes las razones para seguir manteniendo la “utopía” según algunas opiniones recibidas.

Se trata del desarrollo constante de la METROPOLIS DE BUENOS AIRES  (**) que tiene su ejecución  en las líneas estratégicas actuales del desarrollo económico y estructural de dicha Metrópolis, así como en el contenido del Presupuesto Nacional, la Coparticipación Federal y los acuerdos políticos entre los gobernadores de las provincias y el Poder Ejecutivo nacional.

Desde el inicio del lanzamiento hemos procurado desligar los objetivos del Manifiesto, de las divisiones políticas partidistas existentes, tanto a nivel provincial como nacional.

Consideramos que el Manifiesto se concibe desde  diferentes  concepciones políticas porque la Historia se desenvuelve en situaciones diferentes a las vividas hasta la segunda mitad del siglo XIX en nuestra provincia y en la Nación.

La proclama del Manifiesto Federal en nuestro tiempo, contiene definiciones que colisionan obviamente, con el pensamiento de parte de la sociedad actual.

Es necesario advertir que los objetivos del Federalismo hoy para La Rioja y otras provincias rezagadas en su desarrollo, e impedidas de un desenvolvimiento económico que les impide crecer en forma autonómica, no constituyen  la panacea y la solución de todos los problemas económicos y sociales.

 Pero crearía las condiciones para un desarrollo nacional diferente al conquistado por el modelo centralista, portuario y agrodependiente  consolidado definitivamente en 1880.

La mayoría de las opiniones recibidas desde el lanzamiento del Manifiesto, señalan su acuerdo pero, se resignan, a que es una utopía lograrlo.

Sin embargo, las utopías siempre  tuvieron a lo largo de los  siglos, un punto de partida y finalmente  logros,  como la independencia del colonialismo, el fin del esclavismo, de la Inquisición, los derechos de los trabajadores, los derechos de la mujer,  y  la institucionalización –aunque deficiente aún- del republicanismo  democrático en casi todo el mundo; si bien persisten rémoras imperiales de la dominación económica en numerosos países que fueron colonizados durante dos siglos.

El FEDERALISMO estuvo en el proceso de constitución de muchos países como Estados Unidos, en  Europa a la caída de las monarquías en pleno siglo XIX y XX y en toda América,  como en nuestro país, tras largos enfrentamientos y guerras civiles.

En nuestra propia historia de luchas federales puede debatirse si Facundo Quiroga fue domeñado por el Rosas unitario, si la lucha del Chacho fue una utopía como la de Felipe Varela y los caudillos federales del NOA, CUYO y de Córdoba. O si fue una derrota militar por el poder del  Buenos Aires ganadero y portuario.

El FEDERALISMO es una concepción de organización de la Nación donde existía previamente una diversidad de origen y cultural,   que debe ser equilibrada en su desarrollo económico y productivo, igualitaria, con altos grados de autonomía regional;  porque es la geografía, la cultura original  y los recursos naturales en toda su diversidad,  los que deben armonizarse para organizar institucionalmente   la Nación en todo su territorio.

El contraste en Argentina no puede ser más evidente.

Desde Buenos Aires, hemos vivido y estudiado  en los últimos 50 años, el desarrollo desigual y asimétrico del país  con excepciones como en  Córdoba o Santa Fe por su ubicación en la Pampa Húmeda, una litoral y otra diversa y mediterránea.

Hoy, la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, el  gobierno y el Poder Ejecutivo en la Ciudad de Buenos Aires, tienen todo el poder y han decidido hasta hoy todas las políticas nacionales. Inclusive con gobiernos de partidos diferentes.

Desde  .historiadelarioja.com.ar  venimos  analizando las políticas económico-financieras y de obras públicas desarrolladas en los últimos 50 años de todos los gobiernos.

Todas las grandes obras energéticas desde  el Chocón, Salto Grande y  Yacyretá (llamada “el antro de la corrupción”)  hasta las represas de Santa Cruz en construcción, han sido diseñadas para abastecer a la Metrópolis de Buenos Aires que  paga  toda la Nación con créditos y empréstitos.

Las autopistas troncales de la década del  ‘80 y ‘90 que convergen en la Metrópolis, procuraron reemplazar el desguace del sistema ferroviario que teníamos y reconstruíamos hasta llegar a la actualidad a la compra directa de trenes y material ferroviario chino.

El desarrollo se ha concentrado en la Metrópolis, la pampa húmeda y el corredor del Paraná, que en su conjunto cobijan más de 20 millones de habitantes.

El desarrollo rural se concentra en la agricultura extensiva mientras las economías regionales viven en la crisis permanente y suman más de 100.000 los agricultores registrados que son minifundistas con economías de subsistencia.

Hemos analizado también las obras emprendidas en los últimos años en la Metrópolis en base a empréstitos, créditos del BID o de “Fondos de Inversión” que se derivan a obras como el soterramiento del FC Sarmiento, en el “Camino del Bajo”, subterráneo;  en el irracional proyecto de la Central  Obelisco, y el  proyecto de unir por ferrocarril, el noroeste de Buenos Aires  con La Plata.

Todas ellas,  obras resueltas por el  Presidente y los gobiernos de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, que recibe  miles de millones de pesos por el “Acuerdo fiscal”.

Hemos analizado cómo se está cumpliendo el Plan de la Metrópolis de Buenos Aires, un super Estado dentro del Estado a pesar de no haberse firmado el contrato respectivo;  un proyecto a todas luces inconstitucional y completamente anti federal.

 

La proclamación del MANIFIESTO FEDERAL será efectiva más tarde o más temprano, con  la voluntad de los riojanos y todos aquellos conscientes de  la necesidad de luchar por un sistema federal para la Nación.

Están muy bien los homenajes a nuestros caudillos riojanos en cada aniversario, pero  la lucha por el Federalismo es la verdadera reivindicación de sus heroicas batallas.

Buenos Aires, Marzo 2018

 

www.historiadelarioja.com.ar

(*) Leer el MANIFIESTO en la barra respectiva

(**) Puede consultarse el libro Metrópolis de Buenos Aires en la Biblioteca Mariano Moreno.

Quienes deseen escribir dando sus opiniones pueden hacerlo a:

lorcasceballos@gmail.com