El presupuesto nacional

El FEDERALISMO y el rol de las Provincias

30  de Octubre 2017

 

Los Gobernadores y el Federalismo

El 26 de Octubre se reunieron en Buenos Aires un grupo de gobernadores para analizar el proyecto del PEN sobre Presupuesto 2018 y la cuestión de la Coparticipación Federal, la deuda a las provincias y sobre todo la cuestión del reclamo de la provincia de Buenos Aires sobre el “Fondo del Conurbano” que debe resolver la Corte Suprema y las consecuencias en caso de aprobarse.

Finalizando la reunión, reivindicaron la necesidad de un FEDERALISMO verdadero.

¿Quedará en una simple expresión de deseos o lucharán en serio por el Federalismo?

 

En nuestra nota sobre la Ley del presupuesto 2018 nacional que debe debatir y sancionar el Congreso se puede verificar el destino de los fondos  además de los gastos corrientes de la asistencia social, salud, educación, y la enorme burocracia de la Administración Pública.

Y también se puede apreciar la enorme asimetría que se refleja en la asilgnación para obras públicas, de infraestructura, etc. entre la Metrópolis Buenos Aires y las provincias como La Rioja y la mayoría del NOA y NEA, con la excepción de algunas como Tucumán que posee enormes recursos agrícolas, agroindustriales e industrias de gran valor agregado.

El debate del Presupuesto en el Congreso se plantea –entre otros- al destino de 330.000 millones que resultan de la prórroga del impuesto al cheque que se estima en $ 201.738 millones que pasarían a la ANSeS o al Tesoro Nacional, o sea, al manejo del Poder Ejecutivo que manejaría el 75% de esos recursos.

El Poder ejecutivo se haría además del aumento de los recursos del Impuesto a las Ganancias que maneja el Ejecutivo.

Por otra parte está en juego la decisión de la Corte Suprema por la cual la Provincia de Buenos Aires recuperaría el llamado Fondo del Conurbano (decidido por el presidente de facto del 2001) que implican 70.000 millones de pesos.

El Centralismo  representa la estructura constitucional y la reforma del ’94 que otorgó aún más poderes al PEN, deja a las provincias más necesitadas –como La Rioja- en una desventaja que no se soluciona con mínimos porcentajes que pueda obtener de la Coparticipación Federal.

Como lo hemos planteado en nuestro proyecto de Manifiesto Federal, nuestra provincia requiere de obras estructurales fundamentales para poder progresar y ser más autónoma y menos dependiente del Poder Central.  

Minería, ferrocarril, ruta comercial al Pacífico, agua para nuestro territorio árido y más energía renovable (solar y eólica) son los recursos básicos que reclamamos para poder tener más autonomía e independencia económica.

Ello implica un cambio estructural en nuestro país que cambie el sistema centralista unitario con poderes hiperpresidencialistas.

Desde Historia y el Manifiesto Federal consideramos que esta caracterización está al margen del color político del gobierno nacional por cuanto consideramos que se trata de una reivindicación histórica cuyo mandato se origina en las luchas del campo Federal y de los riojanos en particular.

Consideramos que la historia reciente, al menos en los últimos 34 años de un régimen democrático representativo, nada ha cambiado en la estructura centralista, mas bien se ha agravado.

Un presidente y un Ministro de “Planeamiento” o del Interior, no puede decidir cuáles son las obras que se requieren para cambiar la realidad de una Metrópolis rica y muchas provincias en la pobreza y el atraso económico.

Tampoco dejamos de ver que en estas tres décadas se ha agravado la concentración económica en la Metrópolis, y los recursos nacionales, los empréstitos externos, y la deuda externa o la crisis de la energía y el déficit del comercio exterior, señala que no han sido resueltos los problemas centrales de la Argentina.

Creemos  que el rol de los gobernadores de nuestras provincias, sus diputados y senadores no debe limitarse a continuar con los petitorios y forcejeos por un puñado de millones más, sino para invertir la política que se viene aplicando para beneficio principal de la Metrópolis.

La repetida apelación a la tradición de lucha federal de nuestra historia provincial es vana y formal, si no adoptamos una posición de firmeza y de lucha junto a otras provincias, al margen de las diferencias políticas partidistas, porque la reivindicación del Federalismo está por encima de esas diferencias.

Hemos recogido opiniones sobre nuestro proyecto de Manifiesto Federal que lo consideran una “Utopía”.

Entonces la lucha federal de nuestros antepasados, de todos los que lucharon por un país federal,  ¿deberá dejarse solo en la evocación  folclórica de esa lucha?

El camino de las utopías es largo y difícil por cierto, pero es un punto de partida para cambiar no solo el destino de nuestra provincia sino de la Argentina.

Porque la realidad de la Metrópolis que día a día nos devuelve la pantalla de la televisión central de Buenos Aires, es la de una región que absorbe como un gigantesco pulpo hambriento todos los recursos de la nación: alimentos, energía, materias primas, y sobre todo, hombres y mujeres en continuo éxodo hacia las orillas de la Gran Ciudad.

La utopía deja de ser tal cuando en la mente racional de los hombres y mujeres se ilumina la certeza de que todos los argentinos tenemos el derecho a la igualdad de oportunidades para tener trabajo y desarrollo en nuestra propia tierra