Ley de presupuesto nacional

El Poder Ejecutivo y el Congreso

Por: Carlos Ceballos

 

 

En esos días el Congreso comenzará a debatir la “ley de leyes” como se considera a la ley del Presupuesto anual de la Nación. En un año donde el Congreso de diputados y senadores solamente se reunió un puñado de veces, le aguardan debates fundamentales como son las anticipadas reformas impositivas y laborales además del Presupuesto.

Sería importante que los debates mencionados sean seguidos por la mayoría del pueblo, siempre y cuando los medios de prensa lo reflejaran con la importancia que ello tiene.

Principalmente para las provincias por cuanto el presupuesto muestra claramente la política dominante que tiene el Poder Ejecutivo por los poderes presidencialistas, y los acuerdos y “concesiones” que se reflejan en las negociaciones en el seno del Congreso.

Los aspectos principales del proyecto de Presupuesto son los siguientes:

 

-Prevé un crecimiento de la economía del 3,5%;

-Una inflación promedio del 15,7%

-La inversión alcanzará el 17% del PBI

-Un tipo de cvambio de alrededor de 20 pesos un dólar.

-El gasto de la Administración Pública Nacional sería de $ 210.000 millones

-Estima un gasto en infraestructura pública de $ 435.000 millones lo que sería un aumento del 35% respecto al año en curso.

- Los gastos corrientes engloban el 43,5% del total que corresponden a prestaciones de la seguridad social, +21,9% como consecuencia de la variación esperada en la movilidad jubilatoria y el impacto de la “reparación histórica”.

- Las transferencias corrientes a las provincias creerían un 9,9% hasta los $ 75.374 millones  en tanto a las Universidades Nacionales aumentaría un 17% por un total de $ 103.942 millones.

-Las remuneraciones totalizan $ 319.128 millones con un crecimiento del 16,4%.

- Presión Fiscal La recaudación – que se distribuye entre la Administración Pública, Provincias y ANSeS-- sumaria $ 3.043.135 millones el 24,6% del PBI, lo que representa un alza del 18,7%.

Además, los ingresos tributarios crecerán menos “por la ampliación de la devolución del 15% de la coparticipación a las Provincias.

 

-Exenciones y reducciones impositivas: Los llamados “gastos tributarios” están estimados para 2018 en $345.877,9 millones (2,8% del PBI) y al 11,5% de la recaudación de impuestos nacionales y contribuciones a la seguridad social proyectada para el año próximo. El 81,6% de los mismos corresponden a tratamientos especiales establecidos en las leyes de los respectivos impuestos y el resto a beneficios otorgados en los diversos regímenes de promoción económica. IVA y Ganancias son los impuestos que más pesan en el total (1,95% del PBI) por las aplicaciones de exenciones y alícuotas más reducidas para determinados sectores y productos y por regímenes de promoción económica. En Ganancias alcanzarían los $104.250 millones (0,8% del PBI). “Los beneficios más importantes en este tributo corresponden a las exenciones de los intereses de activos financieros (títulos públicos, depósitos bancarios y obligaciones negociables) y de las entidades sin fines de lucro”, precisa el Mensaje. En tanto, las exenciones provenientes de la compra de acciones figuran “sin dato” por la dificultades para valuarlas. El costo de la exención a los Magistrados y funcionarios del Poder Judicial nacional y provinciales es de $6.911 millones.

- Subsidios En 2018 bajarían de $234.220 millones a $203.350 millones, una reducción nominal del 13,2%. Si consideramos la inflación prevista, la reducción ronda el 28%. Los vinculados a la Energía se reducen el 21,1% (de $136.801 millones a $107.921 millones) y los del Transporte el 1,7% (de $95.515 millones a $93.871 millones).

Una novedad que el 70% de la recaudación del impuesto al cheque que va al Tesoro Nacional pasará directamente a la ANSeS, “para no perder esos fondos ante la presión de las Provincias”.

- Presión Fiscal La recaudación – que se distribuye entre la Administración Pública, Provincias y ANSeS-- sumaria $ 3.043.135 millones el 24,6% del PBI, lo que representa un alza del 18,7%. El Gobierno lo atribuye a la esperada mejora de la actividad económica y del comercio exterior y “los mayores ingresos de personas físicas y ganancias de sociedades”. Los impuestos que más aportarán serán el IVA, Ganancias y en tercer lugar el impuesto a los créditos y débitos.

- Comercio Exterior La previsión del Presupuesto es que 2017 cerrará con un déficit comercial de US$4.500 millones, luego de un resultado del comercio exterior positivo en 2016 de US$2.100 millones, y que en 2018 ese “rojo” será de US$5.600 millones. Hacia delante, con subas de las exportaciones mayores al incremento de las importaciones, el déficit comercial se mantendría al menos hasta 2021.

 No obstante, las principales consultoras consideran que, con un saldo negativo de US$3.428 millones (dato INDEC) ya en los primeros 7 meses de 2017, el rojo comercial de este año superaría holgadamente los 5.000 millones de dólares y también será mayor el rojo comercial de 2018.

- Déficit Fiscal Para 2018, el proyecto de Presupuesto aspira a registrar un déficit financiero de $681.803 millones, equivalente a 5,5% del PBI o US$35.326 millones considerando un dólar promedio de $19,30 para el año próximo. Ese desequilibrio se cubre con más deuda. El déficit primario de 2018 bajaría de 4 a 3,2% del PBI porque proseguirán los aumentos de tarifas con la consecuente reducción de la cuenta de subsidios.

- Deuda Para 2018, del proyecto de Presupuesto prevé un incremento del endeudamiento público por US$46.500 millones por la colocación de nuevos bonos y Letras, mayores préstamos de organismos internacionales (US$3.300 millones) y de “adelantos transitorios” del Banco Central ($ 140.000 millones). El endeudamiento habrá crecido hasta fin de 2017 en más de US$163.000 millones. En proporción al PBI, la deuda publica total registra un curso ascendente: pasó del 38,7% en 2011 hasta el 53,5% en 2015, al 54,2% en 2016 y al 58,7% en 2017. Y también creció la carga financiera: los intereses pasaron del 1,4% del PBI en 2015, al 1,6% en 2016, al 2,2% en 2017, y aumentaría al 2,3% del PBI en 2018.Eso significa mayor peso de los intereses en el gasto y en el déficit fiscal. Esta deuda pública nacional no incluye lo que adeudan las provincias y tampoco el pasivo del Banco Central en LEBAC en pesos y moneda extranjera. Sin considerar la deuda con el BCRA, ANSeS y otros organismos públicos, la deuda pública con el sector privado y organismos internacionales del 28,5% del PBI en 2017 aumentaría unos 3 puntos del PBI por año: al 31,1% en 2018, al 34,3% en 2019 y 37,3% en 2020y comenzaría a descender a partir de 2021 cuando se converge al equilibrio fiscal”, augura el Mensaje del Poder Ejecutivo.

 

 

Próxima nota: Análisis del Presupuesto y de las leyes impositivas y laborales y de la coparticipación federal y la posición de los diputados y senadores de las provincias.